dimanche 27 juin 2010

De plaza en plaza…



Sin aturdirnos andamos y desandamos las callejuelas de León, apreciando sus edificios y casas con un toque de color que alegran la vida. Calles y plazas, recodos y plazuelas. León merece caminarse en todos los sentidos, como hice ya una vez, cuando era becario en Salamanca. El tiempo apremia. Hacemos una pausa en la Plaza de las Palomas donde se levanta la Casa de la Poridad, que fuera la antigua sede del ayuntamiento leonés, de factura herreriana, ejecutada por Juan Rivero.


En la calle Legión VII nos tropezamos la Iglesia de San Marcelo, que da también a la Plaza de las Palomas. La iglesia fue construida en el s.XVIII sobre una planta del siglo X. Es de planta de cruz latina, y en el cruce de las tres navesse levanta la torre. La cúpula le otorga una dimensión apreciable. La Casa de Botines, obra encomendada a Gaudí, está situada en la Plaza de San Marcelo. Gaudí se inspiró en un pasado medieval pero mezclado a su estilo modernista. Fachada cuádruple, pequeñas torres rematadas con agujas. La piedra como elemento constructivo de singular distinción. Con entrada por la Plaza de San Marcelo y lateral por la calle Ancha, el palacio renacentista de los Guzmanes, obraje de cantería, proyectado y ejecutado en el s.XVI. Está compuesto por dos torres y una fachada clasicista, apreciables los dos cuerpos de ventanas y los balcones adintelados. ©eW&cAc

Plaza Santa María del Camino



Detrás de la iglesia, la plaza, llamada popularmente Plaza del Grano. Empedrada. Al centro, una fuente con dos niños, que la imaginería popular ve como la confluencia del Bernesga y el Torío en la ciudad. Plaza rodeada de viejos inmuebles, algunos soportales y por un costado, el convento de las Concepcionistas, fundado en 1512. Tiene portada del s.XIV, y por su lateral sur se aprecia una bella portada perteneciente al palacio de los Acuña, y que hace parte del convento desde el s.XVI. Nos sentamos tranquilamente en la plaza para tomar algo, disfrutar del sol dominguero como si no tuviéramos delante de nosotros un camino a hacer y mirar el conjunto urbano de la plaza, con su aire pueblerino. Una vez descansados, y habiendo disfrutado de la empedrada plaza leonesa, fuimos al Albergue de las Carbajalas, emplazado en el convento benedictino, para sellar nuestra credencial. Hermoso ajetreo de los hospitaleros y de la monja benedictina para hacer apacible la llegada en masa de buen número de peregrinos. León es una etapa importante en la ruta jacobea. Del sellado pasamos al descubrimiento de la ciudad que fuera campamento militar romano hacia el 29ª.C. Sigan la marca que dejamos y también descubrirán la ciudad como nosotros. ©eW&cAc

Santa María del Camino o Mercado – León [Llion]


Sigue dormida la ciudad. Rodamos por la calle Herreros. Nos detenemos en la que se considera final de etapa en el Camino Francés. Santa María del Mercado porque en ella, antaño se celebraban los mercados semanales. Santa María del Camino, vacía, espera los feligreses dominicales. Afuera, un mendigo y dos leones, uno a cada lado de la iglesia. Primero románica, datando del s.XII, luego transformada en los siglos XV, XVI y XVIII. Conserva una imagen de la Virgen, patrona de la ciudad, del s.XV, como también la piedad, y un retablo barroco. Es de planta basilical, con nave central ancha y dos ábsides laterales. Tiene arcos, la capilla mayor y el campanario, de estilo gótico. La altura de las naves va disminuye
ndo desde la cabecera hasta los pies. En un altar a la izquierda, un San Roque de madera. Se impone una primera pausa para beber algo y ajustar el programa en la última gran urbe del Camino antes de llegar a Santiago. ©eW&cAc

Ciudad aleonada


Ya al interior del núcleo urbano leonés, serpenteamos las calles de un barrio todavía dormido a esa hora de la mañana. Quizás por motivo de festejos y eso lo supusimos porque a medio camino, en un espacio reducido entre casas y comercios estaba levantado un altar con santos, banderas (la de León, roja con el león, por supuesto!) y gobelinos, y por el suelo, cientos de rosas tiradas sobre el asfalto y sobre los tapices. Una pausa que duró segundos, y upa!, hacia el centro… ©eW&cAc

De Mulas a leones, sin olvidar a las vacas…



Desde Hontanas, está previsto hacer una revisión técnica de las bicicletas, además de cambiar, imperativamente, el porta equipajes de la mía, pues si hasta ahora hemos rodado sin dificultad, más allá de Astorga, los desniveles comienzan a tomar importancia, y tanto las cuestas como los descensos se tornan peligrosos con una parrilla inestable. En Mansilla, a la que llegamos sábado en la tarde y dejamos domingo en la mañana, era impensable encontrar un atelier de reparación abierto. Hice el amarre lo mejor que pude y cruzamos el Esla por su viejo puente. El horizonte leonés no está lejos, pero el cinturón urbano que envuelve la capital provincial donde haremos la primera pausa de la etapa es angustioso. Pasamos de zonas agrícolas a caseríos colgados de los ejes viales, y de los caseríos a zonas industriales con su cuota de nuevas urbanizaciones, ríos y canales. Un tramo que para los peregrinos que caminan como para los que pedalean, se convierte en pesadilla a lo largo de veinte kilómetros. Atravesamos Villamoros, que respiraba el aliento matinal de sus vacas y luego Villarente, o Puente Villarente, como indican las señales,todavía dormido a esa hora del domingo. Canales irrigando los maizales, con aguas regaladas por el Moro y el Porma. Al cabo de unos kilómetros, en un abrir y cerrar de ojos, apareció y despareció Arcahueja. Valdelafuente, con sus casas adosadas, de nueva factura, golpeada por el ruido de la N-601. Al cruzar el río Torío, resoplamos. Hemos pasado de la aglomeración periférica al núcleo urbano. Pero, estamos solamente en la puerta de León, para llegar al centro, camino queda por elegir. ©eW&cAc

8va etapa: de Mansilla de las Mulas a Astorga

Mansilla de las Mulas Villamoros Puente Villarente Arcahueja Vadelafuente León Virgen del Camino Valverde de la Virgen San Miguel del Camino Villadangos del Páramo San Martín del Camino Hospital de Orbigo San Justo de la Vega Astorga

Distancia recorrida: 70 km


Hora de salida de Mansilla de las Mulas: 08h36


Hora de llegada a Astorga: 18h02